RELOCALIZACIÓN RURAL .ORG

Relocalización rural es un movimiento que persigue la acogida de personas y de actividades económicas en el medio rural para afrontar mejor la crisis sistémica que estamos viviendo.

MOTIVACIÓN DE RELOCALIZACIÓN RURAL (¿POR QUÉ?)

La motivación del movimiento relocalización rural se puede resumir en una frase:

“El medio rural no tiene que ser salvado, es tabla de salvación.”

Relocalización rural suma las voces y acciones de quienes apuestan por el medio rural y trabajan para revelar su relevancia.

Queremos mejorar (click aquí) la capacidad del medio rural para acoger y ayudar a las personas frente a la crisis sistémica, en lugar de adjudicarle un papel de “víctima” por su proceso de despoblación.

Gasolinera sin combustibles
Gasolinera sin combustibles

Inestabilidad socio-económica, especialmente en ciudades

Estamos viviendo el declive del sistema socio-económico globalizado. La abundancia de energías fósiles y otras materias primas baratas permitió un sistema que ya no se sostiene. La globalización (intercambio de bienes baratos a largas distancias) dio lugar a la especialización productiva (menos diversidad de sectores económicos) de los territorios y provocó el drenaje demográfico del medio rural hacia las ciudades.

 La escasez de materias primas baratas favorecerá la desglobalización material, la diversificación económica de los territorios y la relocalización rural de las personas.

Causas:

Hay muchas causas detrás del declive socio-económico, pero una de las más importantes es que la economía ya no puede crecer más como lo ha venido haciendo, porque no se puede crecer materialmente indefinidamente en un planeta con recursos finitos; y menos si la población es creciente. Y esa necesidad de que la economía siga creciendo está colisionando con los límites planetarios, sobre todo con la geología y los recursos energéticos disponibles, pero también los límites del metabolismo físico y biológico del medio natural.

Si nos centramos en los recursos energéticos, vemos que se está produciendo el agotamiento y la disminución del ritmo de extracción de energías de fuentes no-renovables¹ —fósiles: petróleo, gas y carbón mineral; y nuclear: uranio—, que son la sangre del sistema y que han sido el motivo de la explosividad del crecimiento económico a partir del siglo XX, configurado en ciudades.

Esta escasez se está dando con mucha más intensidad en países no-aliados del bloque occidental, por eso no nos lo están explicando los medios de comunicación. Pero lejos del relato oficial, esta escasez es una de las razones principales de la inestabilidad socio-económica y las tensiones geopolíticas crecientes; al contrario de lo que nos dicen, la inestabilidad no viene causada por las “decisiones caprichosas” de los dirigentes políticos… es la limitación de recursos lo que provoca las aparentemente “caprichosas decisiones” de los dirigentes políticos.

Crisis estructural, no coyuntural:

Al estar agotándose y no ser renovables estos recursos, la situación de crisis no es coyuntural, es estructural; y se prevé que la escasez continuará e irá en aumento, porque no tenemos fuentes energéticas renovables sustitutivas tan densas y versátiles como las energías fósiles.

Además, también se está produciendo el agotamiento y la disminución del ritmo de extracción de las materias primas críticas para la transición energética propuesta² —una transición hacia energías procedentes de fuentes renovables eléctricas—, es decir, metales y tierras raras para: paneles solares, baterías para vehículos eléctricos, aerogeneradores, etc.

Éstas materias críticas, a su vez, para más inri, se extraen con maquinaria que quema combustibles fósiles; se procesan quemando más combustibles fósiles; y a las infraestructuras energéticas que se construyen con ellas también se les hace el mantenimiento quemando más combustibles fósiles. De modo que las energías renovables eléctricas tienen una fuerte dependencia de las energías fósiles. Y por tanto, no se pueden considerar autosuficientes.

Las renovables eléctricas por sí solas no solucionan el problema:

Energía primaria mundial

En este momento, solo el 5% del suministro mundial de energía proviene de estas “nuevas energías renovables eléctricas”, considerablemente menos que el que alguna vez se aprovechó de las energías renovables tradicionales: la madera, la energía hidráulica y eólica motrices (mover máquinas directamente con agua y viento, sin generar electricidad)… que se pueden retomar cuando sea necesario con mucha menos dificultad y complejidad que las nuevas (es decir, ya).

En definitiva, como se ve en la gráfica y a modo de resumen del problema, las energías de fuentes renovables no son capaces por sí solas para sustituir a las fuentes de energías no-renovables. Simplemente no es posible. Y buena parte de la situación de declive proviene de las tensiones geopolítico-económicas que esto provoca, aunque los medios de comunicación lo omiten o directamente lo ocultan con relatos ficticios.

Esta escasez de recursos está produciendo conflictos (escalando ya a guerras) y un aumento de precios generalizado —e incluso interrupciones cada vez más frecuentes en la cadena de suministro globalizada (desglobalización material)— en bienes básicos como por ejemplo los alimentos, que no solo aumentan de precio por el aumento del coste del transporte, si no también por la dependencia de fertilizantes de síntesis (abonos artificiales) que, de nuevo… también están basados en combustibles fósiles.

Por eso decimos que los combustibles fósiles son “la sangre del sistema”, porque tenemos una increíble dependencia de ellos para todo, al estar circulando por todos los “órganos” de la economía.

Inestabilidad:

La situación de escasez material, minimizada u ocultada por los medios de comunicación masivos, está provocando una inestabilidad económica creciente que nos ha introducido en un periodo de transición con desglobalización material y decrecimiento económico —que será más o menos convulso y más o menos prolongado en el tiempo, en función de cómo se reaccione— hacia una economía estacionaria más relocalizada (click aquí) y menos dependiente de combustibles fósiles.

Porque se va a tener que impulsar el traslado de la fabricación de productos “más cerca de casa” para protegernos contra las interrupciones de la cadena de suministro, mientras que las políticas cada vez más proteccionistas dividirán el mundo en bloques comerciales.

En esta transición se prevé que veremos como aumenta el desempleo, los impagos, el desabastecimiento de algunos bienes, el racionamiento, estallidos sociales, guerras globales por los recursos naturales (agua, combustibles fósiles, metales, etc)… y una pérdida del nivel de vida para la mayoría de la población.

Más duro en las ciudades:

Una situación que será más dura en las ciudades, al tratarse de espacios con una mayor presión demográfica (mayores precios) y una mayor conflictividad; donde hay una gran concentración de personas alejadas de recursos naturales (propios del medio rural) y una mayor dependencia de lo que el estado pueda repartir, es decir, racionar.

Con lo cual, la relocalización rural frente a la desglobalización material para mitigar y anticiparse a los problemas causados por la escasez se antoja, por lo menos, interesante, si no… urgente.

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1.  Afirmación sustentada en las investigaciones del doctor en física teórica y divulgador científico Antonio Turiel, reflejadas en su obra «Petrocalipsis: Crisis energética global y cómo (no) la vamos a solucionar».

2.  Afirmación sustentada en las investigaciones de la doctora en ingeniería química Alicia Valero, reflejadas en su obra «Thanatia, the destiny of the Earth’s mineral resources».

Recuperación y adaptación del «saber hacer» pasivo en fósiles:

Corremos el riesgo de malinterpretar la situación. Es más una oportunidad que una amenaza:

La desglobalización material y la relocalización de personas son una oportunidad para recuperar empleos y oportunidades económicas locales antes cubiertas por grandes multinacionales que producían en otros países.

Soluciones fallidas:

Ante el escenario mencionado en el punto anterior, sin embargo, el diagnóstico oficial y por tanto las soluciones que se implementan son fallidas, ya que obedecen a los intereses de quienes prefieren huir hacia adelante como si no pasara nada, porque están en una situación privilegiada y les importa poco el futuro de los demás.

Las instituciones públicas —que deberían protegernos informando y pilotando el proceso de transición— omiten su función y mantienen la inercia de continuar apostando por invertir grandes cantidades de recursos (económicos, energéticos, materiales, tiempo, esfuerzo y talento) en medidas cosméticas o directamente perjudiciales, que realmente no solucionan nuestros problemas, si no que los agravan.

Soluciones necesarias:

Para paliar la situación de desglobalización material, escasez e inestabilidad socio-económica sin perder bienestar, en el medio-largo plazo una parte de los ciudadanos vamos a necesitar relocalizarnos en el medio rural y retomar —y adaptar a la actualidad— actividades económicas y saberes que fueron útiles en el pasado, cuando no existía esta dependencia de los recursos que ahora escasean; y tampoco vivíamos concentrados en ciudades, que son extensiones yermas, alejadas de las fuentes de recursos materiales y de la naturaleza que nos provee de alimentos de cercanía.

Por suerte para nosotros, lo que se va a ver interrumpido u obstaculizado es el intercambio de bienes a larga distancia, pero no el intercambio de servicios en línea a través de internet. De modo que el medio rural ya no implica un estilo de vida retirado y desconectado del resto del mundo… se puede ser rural y a la vez comopolita porque gracias a internet ya no son incompatibles.

Desperdicio de recursos:

Algunos ejemplos de recursos desperdiciados en actividades y políticas que agravan el problema son los siguientes:

Todo ello le resta recursos a las actividades, tecnologías y conocimientos que sí deberíamos estar reforzando (click aquí).

Pilotar el declive:

Para afrontar la grave situación que estamos viviendo en una mejor posición y evitar la mayor parte posible del daño que se producirá si el proceso de declive socio-económico no se pilota

Tenemos que impulsar un cambio socioeconómico y cultural que evite que “el avión caiga en picado” y consiga “un aterrizaje de emergencia” lo más suave posible.

OBJETIVOS DE RELOCALIZACIÓN RURAL

(¿PARA QUÉ?)

El movimiento Relocalización Rural persigue lo siguiente:

Hacer pedagogía y alinear intereses: (...)

  • Cubrir el vacío de información sobre la situación en la que nos encontramos.
  • Propiciar un debate público sano que acerque posturas.
  • Alinear y unir a los agentes activos capaces de desencadenar el cambio.

Apostar por la I+D y las retroinnovaciones: (...)

  • Recuperar/adaptar el "saber hacer" ancestral para cubrir nuestras necesidades tratando de lograr la autosuficiencia territorial.
  • Planificar y realizar proyectos piloto de producción de alimentos y relocalización industrial pasivas en fósiles, pasivas en materias críticas, adaptadas al cambio climático y de forma menos precaria que en el pasado.
  • Aprovechar todas las fuentes de energía renovable, no solo las eléctricas: solar térmica, biomasa, biogas, motriz fija (hidráulica y eólica), motriz animal...
  • Fomentar las tecnologías apropiadas, soberanas y motivadas que ayuden a afrontar la situación sin acaparar recursos, beneficiando al conjunto de la sociedad —movilidad compartida y colectiva, telecomunicaciones adecuadas, electrónica sin obsolescencia, impresión 3D, soberanía del dato, etc—.

Ayudar a las personas a adaptarse a la situación: (...)

  • Mejorar la acogida de nuevos pobladores y actividades económicas en el medio rural.
  • Reconversión laboral de empleados desde sectores en declive a sectores clave.
  • Generar modelos de autoempleo replicables a partir de casos de éxito.
  • Apoyar a las personas que decidan emprender una nueva vida, profesión, asociación, divulgación o iniciativa empresarial en el medio rural.

Aprovechar las oportunidades de transformación social: (...)

  • Compartir casos de innovación y transformación social.
  • Incentivar cadenas de suministro y circuitos de consumo más cortos.
  • Aumentar el tejido asociativo y la relevancia comarcal en la vertebración territorial.
  • Dignificar la ruralidad y los oficios vinculados al sostenimiento de la vida: alimentación y cuidado de menores, mayores y dependientes.
  • Mejorar la salud física y mental de las personas.
  • Dversificar la economía local para reducir dependencias exteriores.
  • Construir nuevos imaginarios, comunidades y relaciones basadas en el apoyo mutuo.

Incidir en la política pública: (...)

  • Transitar en democracia, con separación de poderes, con representación política de la población y evitando los autoritarismos.
  • Revertir el desequilibrio territorial urbano-rural.
  • Reclamar la adaptación de la ley, la planificación y la fiscalidad a las nuevas realidades provocadas por la crisis sistémica —urbanismo, alimentación, vivienda, industria, educación, etc—.
  • Reclamar autonomía estratégica y soberanías: agroalimentaria, energética, industrial, tecnológica, etc.
  • Ser un movimiento ejemplar y referente de madurez en el abordaje de la situación, para poder exigir transparencia y ser tratados como adultos.

ÁREAS DE TRABAJO DE RELOCALIZACIÓN RURAL

Teniendo en cuenta lo anterior y la realidad rural, hemos definido los siguientes ámbitos de trabajo para abordar la relocalización rural de personas y actividades económicas:

Educación, identidad, cultura, convivencia y nueva ruralidad.

Seguridad alimentaria, agroecología, gestión forestal y adaptación al cambio climático.

Trabajo remoto, autoempleo fácilmente replicable en diferentes territorios y relevo generacional.

Economía circular, relocalización industrial e ingeniería pasiva en fósiles y materias escasas.

Vivienda accesible y acogida del nuevo poblador.

Tecnologías apropiadas aplicadas al saber hacer ancestral y economía compartida.